19:06

Traté de escribir el tiempo
que hace verdad
cada una de las cosas que nos unen.

Traté de escribirlo
pero se me escapaba
rápido
siguiendo ese flujo invisible
que deja atrás todo cuanto no fue
y todo cuanto pudo pasar.

Y avanza, te busca,
te trae conmigo y me encuentra
escribiendo
sobre un tiempo que no es tiempo
pero que se para igual
cuando sonríes.

20:57

Este país de las maravillas no me lo ha descubierto
un conejo blanco que corre, nervioso,
pensando que llega tarde a una cita inexistente.

Este país de las maravillas no tiene una liebre de marzo
que se esconde, simulando una locura transitoria
donde solo un loco se atreve a parar el tiempo.
Tampoco existe un sombrero que, sintiéndose muy por encima del cielo,
ponga algo de cordura
a todas estas fantasías intangibles de nuestro país de las maravillas.

No existe una reina de corazones
que quiera cortarnos la cabeza.
Bastante tenemos con perderla por nosotros mismos.
No existe una oruga que fume en pipa
aunque a veces, el humo se vea denso
simulando la niebla,
más allá de ese desfiladero al otro lado del infinito.

En este país de las maravillas
llueve a veces,
y huele a incienso.
Hace frío cuando se pone el sol y justo antes de amanecer
para que no exista noche en la que mi piel no busque la tuya.

Hace unos días nevó
en nuestro país de las maravillas.

Y siempre, siempre,
la luna nos sonríe antes de desaparecer.

Este país de las maravillas no es ese país de las maravillas
en el que todos piensan.

Este país de las maravillas
nuestro país de las maravillas
es maravilloso
solo porque estás en él.

09:43

El mar está en calma
y su voz se escucha tranquila
pausada
al igual que tu voz en la mañana
o después de perdernos entre tus sábanas.

Hoy el mar me susurra tu nombre
y calla.

¿Alguna vez has escuchado el silencio del mar?

Es como si se escondiera
en lo más profundo de una caracola
y guardase toda su voz para estallar
en un rumor que imite la tuya.

He mentido millones de veces

He mentido millones de veces
al decirte que estaba bien.

Ya no sé quién soy
aunque tampoco sabía nada
antes de que entraras en mi vida.

Me has hecho olvidar todo cuanto era
todo cuanto quería ser
y cualquiera de esos sitios lejanos
a donde aspiraba a llegar.

Ya no sé
quien soy.
Para nada quiero saberlo ya…

He mentido millones de veces.
Mentiré millones de veces más
porque
aun no sabiendo quién soy
ni a dónde quiero ir
sé que me gusta estar contigo,
me gusta estar aquí.

Hace tiempo

Hace tiempo que cuando atardece
se va parte de mí con el Sol.

Hace tiempo que siento que me quedo sin voz
cuando ese anaranjado azul
desaparece ante mis ojos.

Hace tiempo
que no sé decirte cuanto callo,
cuanto quiero decirte y no puedo.

Y hace tiempo que todo cuanto siento
queda huérfano de palabras.

 

 

Jamás te olvidaría

Jamás olvidaré esos besos que no me has dado,
las caricias que se han perdido entre susurros lejanos
ni esos instantes eternos en tus brazos
que aún no han empezado.

Jamás olvidaré tu sonrisa,
el brillo de esos ojos
que me reflejan tal y como soy
ni esa vocecilla
con la que me invitas a dormir a tu lado.

No podría hacerlo nunca.
Jamás te olvidaría.

Nueva página de Facebook

Hola 😊

Me paso por aquí para comentaros que he creado una página en Facebook para compartir las cosillas que escribo y alguna que otra foto de mis libros, relatos y otras cosas de mi día a día.

Si os interesa, podéis encontrarla en

https://www.facebook.com/ajrp902/

Aprovecho este instante para daros las gracias por ese rato que dedicáis a leerme.

Un abrazo.

Pesadillas

Siempre he pensado que las pesadillas son esos sueños que me hacen despertar, desconcertado, entre el miedo, la tristeza y ese infinito echar en falta.

Cada noche me veo, al filo del sueño, deseando que si sueño, no sea un sueño que me haga huir de nada, o un sueño que me haga perder a nadie. También espero que no sea un sueño en el que pierda la voz…

No soporto esas pesadillas.

Pero, ¿sabes?

Siempre he pensado que soñar contigo sería algo maravilloso pero, después de este último sueño en el que te tuve entre mis brazos, me ha inundado la desbordante tristeza de perderte, el continuo deseo de huir de mí mismo para volver a tus brazos y este infinito echarte en falta que me sobrepasa…

Odio estas pesadillas que me mantienen en vela.

Odio que me robe el sueño este miedo sin sentido.

Y odio estas pesadillas que siempre empiezan después de cualquiera de mis sueños contigo.