A la Hora del Tigre

Se me encoge el pecho
cuando sé que piensas en mí.
El poco aire que me queda
se me escapa en ese te quiero
que no pronuncio
pero que ambos sabemos que es correspondido.

Me llevas y me atrapas
en esas bonitas fantasías
que me tienen el corazón patas arriba.
Me pides, sin decirlo,
que te coma la boca
y
te acercas
con un beso en tus ojos
que me trae la cabeza loca.

¿Sabes?
Ya no puedo ver unos labios pintados
sin recordar los tuyos.

¿En quién sueles pensar antes de apagar la luz?
Yo, si me lo pides,
seguiré esperando
a los pies de tu cama
al comienzo de la Hora del Tigre.

Un comentario sobre “A la Hora del Tigre

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: