Nuestra historia en blanco

Bendita locura la tuya,
tan dulce y tibia
que me atrapa y me lleva más allá.

Me abrazas y me acercas
para que sienta el calor de tu piel.

Y cuanto más alto me llevas,
más frío es el viento que nos embiste.
Nos tambalea.
Y cuando ya llegamos a ese punto
en el que no hay aire
me besas
y me abandonas a una historia en blanco
sobre la que me veo caer.

Ya no siento el mundo bajo mis pies.
Lo siento,
al mundo
y a ti,
entre mis manos.

Y al respirar,
me llevo el dulce aliento final
que guardan tus besos.

Veo un brillo distinto
en tus ojos
cuando hace frio.
Como si estallasen
mil centellas en el cielo
con el único fin
de verse reflejadas en tus ojos negros.

Podría dejarlo aquí,
soltarme y caer
y destruir con un golpe seco nuestra historia en blanco.

Pero no, hoy no.
Y puestos a pedir,
¿por qué no una historia en blanco
eterna en tus brazos?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: