Tu voz

Me desconcierta tu voz cuando, de improviso, se cuela en mi cabeza y me habla de ti y de mí, de los dos. Se me da muy mal fingir. Y es que siento que todo está de más cuando te echo de menos. Quiero comerte la boca, terminar cada ensueño en tus labios, desnudar tu... Leer más →

Si vieses cómo me sonríes…

Pienso que soy yo quien te arrastra conmigo a estos mundos de ensueño y de atracciones incontrolables. Pero me sonríes. Joder, si vieses cómo me sonríes... Y es ahí cuando entiendo que no soy yo quien te lleva sino que eres tú quien me atrapa y me arrastra a locuras impronunciables, a deshacernos todo hasta... Leer más →

Nunca se me ha dado bien echarte de menos

Caminar bajo la lluvia me trae una extraña sensación de nostalgia y ternura. Me es inevitable pensar en ti cuando las pequeñas gotitas golpean mi rostro y resbalan sobre mi piel como lo hacían tus besos. Hasta mi música suena distinta si la escucho pensando en ti. Nunca se me ha dado bien echarte de... Leer más →

Fresa y confeti

No sabría describir lo que siento cuando miro tus ojos negros y creo ver latir mi corazón en su interior. Es incontrolable el deseo de morder tus labios rojos de fresa y miel. No puedo contenerlo. Arrancaría a mordiscos cada trocito de tela que cubra tu piel si me provocas con ese delicioso semidesnudo. Y... Leer más →

Más allá

Me duermo en cualquier lugar soñando besar tus labios, pensando en que entrarás por cualquier ventana para desdibujarme todo y llevarme más allá de tus mundos inventados. Y apareces. Me sujetas por las mejillas y alzas mi cabeza con un beso de cerveza y chocolate. Tiras de mí. Saltamos al vacío. Gritas y rompes el... Leer más →

A los ojos

Hoy quería contarte todo lo que nunca quise contarte. Pero me miras a los ojos, mordiéndote un labio y disimulando un suspiro. Tan quieta, me dejas perderme en el abismo que me muestran tus ojos negros. Me follas con la mirada, me dejas sin aire y me destrozas con ese brillo sutil que escapa de... Leer más →

Primeras hojas de otoño

Veo caer las primeras hojas del otoño a través del sutil vaho que cubre las ventanas de tu dormitorio. Tú aún duermes. Todavía siento en mi espalda cómo se clavaban tus dedos mientras ahogabas tus gemidos en mi cuello. Como si intentaras liberar unas alas que ocultamos hace años. Las hojas caen fuera entre el ruido monótono... Leer más →

Un puñado de besos

Frente a tu espejo te giras y me abrazas por el cuello. Mis ojos recorren tu espalda  desnuda y caen, con mis caricias, al lugar donde tu piel la cubren unos vaqueros. Los desabrocho despacio, mientras me comes la boca. Con los ojos cerrados musitas un silencio y ahogas un gemido  cuando mis manos se pierden... Leer más →

No hay beso

Contigo, no hay beso que maquille un adiós ni siquiera un hasta luego. Me entran ganas de nada si te vas y disuelves ese escalofrío repentino que me recorre cuando tus manos acarician las mías y se alejan en ese leve roce infinito que sabe a despedida. Y con una sonrisa en tus labios me... Leer más →

Escalofrío

Hoy te imagino tumbada sobre una cama que no es tuya arropada con unas finas sábanas blancas que se antojan de terciopelo en el anonimato eterno del desnudo leyendo estas palabras que se atropellan en mi mente. Hoy te imagino sintiendo un beso que se enreda en tu pelo, recordando un abrazo que se quedó en... Leer más →

Café y chocolate

Me estremecen tus parpadeos lentos, el diminuto hueco que dejas entre tus labios cuando posas la mirada en los míos y el dulce perfume de tu pelo sobre mi piel. Abrazarte, así tumbados, sobre la cama es como abrazar mil flores. Y besarte, lento, se me hace tierno como esa onza de chocolate que siempre... Leer más →

Caricia inversa

Cuando mis dedos recorren tu espalda me estremece un calambre descontrolado que me deja sin aliento. Bendita caricia inversa que me eriza la piel. Aún con el sueño cerrando tus ojos te giras y me abrazas. Me susurras y no te entiendo pero es tan bonito escuchar tu voz en esas frecuencias inaudibles... Me besas... Leer más →

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