libros, poesía, poetry, prosa poética, Reflexión, relato, Sin categoría

Flor de cerezo

Cada paso que te acerca a mí hace temblar sutilmente este suelo que nos mantiene flotando sobre una de las arterias de la ciudad.
Hace años que nos conocimos en este mismo lugar. Chocamos, nos miramos y me preguntaste mi nombre. Nevaba. ¿Lo recuerdas?
Algunos copos de nieve jugaban a entrelazarse en la lana de tu gorro rojo.
Otros se deslizaban por tu pelo.
Y algunos, preferían deshacerse en diminutas gotitas sobre tu nariz.
Recuerdo tu mirada cálida a través de la nieve.

Llegas tarde.
Siempre llegas tarde.
Y esta corta espera se me hace eterna.
Pero tu sonrisa hace que se detenga el tiempo.
Las manecillas del reloj retroceden, como si nos tuviesen miedo.
Me gusta que llegues tarde y que te disculpes dándome un abrazo que me encoge el pecho para alzar tu rostro después y mirarme lento.

Y me pierdo en ti, desaparece todo cuanto nos rodea: el ruido de los coches, la sensación de estar flotando en el vacío, este aroma único de la ciudad que se funde al olor de tu pelo…

Queda solo el tiempo y el espacio que nos separa.
(Cinco centímetros por segundo)
Dos segundos me separan de tus labios.
Dos segundos separan un beso.

libros, poesía, poetry, prosa poética, Reflexión, relato, Sin categoría

Cuántico

Esta noche el cielo se oscurece conforme pasan las horas.

Se evapora su luz plateada
como bruma que se disipa sobre el mar,
las diminutas motas lejanas de luz incandescente
se encogen, asustadas,
y dejan de emitir ese titileo constante que ponía música al firmamento.

Un estruendo lo ilumina todo
y hace vibrar el pasado en mi pecho.
Diluye tu voz en el viento
y me hace creer que me llamas.

Se quiebra el cielo sobre mis ojos
y cae bañando todo cuando pisan mis pies.

El fino polvo sideral lo cubre todo
absorbe los colores
de las cosas
y los torna negros.

Silencio.

Vuelve a iluminarse el cielo.
Un rayo, quizás, haya rasgado la montaña.

Vuelvo a escuchar una voz
pero no es la tuya.
Ahora pienso que tampoco lo ha sido nunca.

Silencio.

libros, poesía, poetry, prosa poética, relato, Sin categoría

Un beso que se nos perdió en París

Hoy me asalta el recuerdo de aquel beso
que nunca te di
sobre aquel puente que cruza el Sena
entre Notre Dame y la Torre Eiffel.

Y me queda la nostalgia contenida
en este sorbo amargo
de un café de media tarde.

Hoy me asalta el recuerdo de aquel beso
que perdimos en París.

 

libros, poesía, poetry, prosa poética, relato, Sin categoría

La voz del mar

No sabría decir cuánto tiempo llevo embarcado en este viaje sin fin que me lleva a visitar ciudades por todo el mundo.

Los días pasan de forma distinta cuando se vive sobre el mar.
Los colores, también parecen transformarse y tomar cierto matiz azulado y gris.

La lluvia es muy distinta, también. Cada gota forma un cráter efímero sobre el agua y emite un sonido tan sutil que parece ensordecer a todo cuanto nos rodea.

El olor a lluvia. Eso es lo único que echo de menos en el mar. Por lo demás, no lo cambiaría por nada.

No sabría decir cuánto tiempo hace que salgo cada noche a cubierta para buscar consuelo en la delicada voz del mar.
Es su voz tan distinta…
Cuando escuchas al mar desde tierra parece que te grita, como si no quisiera que te acercaras. En cambio, cuando estás dentro… Cuando pasas tiempo viviendo sobre el mar, su voz se vuelve más calmada. Más efímera y casi imperceptible.
Susurra e hipnotiza.

La voz del mar.

Y en la noche, el leve brillo de la luna sobre las olas y el destello de las estrellas sobre esta superficie cuasicristalina te atrapa y te invita a saltar.

libros, poesía, poetry, prosa poética, relato, Sin categoría

Las guitarras lloran en silencio

Una guitarra que echa de menos tus dedos,
una melodía encerrada
que se pierde muy adentro,
un grito sordo
al cielo
en esta despedida inesperada. 

Y en silencio
lloran
cada una de las guitarras
que tuviste en tus manos. 

Se quedan sus cuerdas,
marchitas,
rasgadas
por movimientos
que ahora son recuerdo,
llenándose de olvido
al compás de una melodía marcada
por el tiempo
que detiene un segundero
en un reloj de pared.

Un silencio
que contiene el llanto
de una guitarra anónima. 

Y cuando el polvo cubra
todo lo que fue de tu música,
de tu voz,
arrancará un último acorde
en ese estallido imperceptible
(un crujido
o un quejío)
que te traerá de vuelta
a esta vida
pasajera
que hiciste mejor
con cada una de las notas
que ofrecieron tus latidos.

libros, poesía, poetry, prosa poética, Sin categoría

Reloj de arena

Es frenética
la velocidad del tiempo.

Me despeina,
me seca los ojos
y se lleva mi voz muy lejos.

Me evita, siempre,
el tiempo,
y se disuelve
en estos momentos efímeros.

Me miro.
Miro a mi yo del espejo.

Primero, observo sus ojos negros,
y me veo en ellos,
para luego
creer que estoy dentro de esa realidad simétrica
vacía de recuerdo.

A veces,
me gusta alargar las conversaciones
conmigo mismo.
Sobre todo, cuando hablo conmigo de ti.

Quizá baste con decir
que te quiero a mi lado
y que quiero que tu tiempo
haga estallar mi reloj de arena.

Así,
permaneceremos eternos
atemporales
en estos mundos ficticios
que van más allá de tu realidad
y la mía.

libros, poesía, poetry, prosa poética, relato, Sin categoría

Diente de león [Gratis en Amazon]

Es curioso cómo, con los años, nos aferramos cada vez más a la vida.
Luego, llega un momento (a cada cual le llega cuando corresponde) en el que, de buenas a primeras, ya no te importa seguir viviendo. Quizá, de tanto aferrarse con todas sus fuerzas a la vida, las personas acaben agotadas y decidan soltarla.

Donian.

Hoy quería compartir con vosotros uno de mis últimos relatos.

“Diente de león: Un pequeño relato sobre el color de la oscuridad”

Es un relato que narra la realidad desde una perspectiva distinta, espiritual.
Retrata desde un punto de vista distinto esos últimos instantes que nos acercan a la muerte.

Podéis conseguirlo en:

Descarga para España.
Descarga Internacional
libros, poesía, poetry, prosa poética, Reflexión, Sin categoría

Buenas noches, luna

Dudo
si recuerdo o no
cómo llevar la cuenta de las noches.
Demasiadas, quizá,
sin sus buenas noches, luna.

Ya no recuerdo su forma
ni esa forma de dibujar su viaje perpetuo
entre las estrellas.

Miro al cielo.
Sé que está ahí
pero no la veo.

Buenas noches, luna.

Escapa el deseo contenido
en este susurro que añora el cielo.

Y dudo
justo antes de abrazar mi almohada
si es su voz la que vibra en mi cabeza
—la silenciosa voz de la luna—
o es tu voz
que decide bailar en mis recuerdos
en este preciso instante al borde del sueño.

Buenas noches,
luna.

 

libros, poesía, poetry, prosa poética

Besar la lluvia

Siento que estallan en mis dedos
cada una de las caricias que rozan tu piel.

Dibujo formas imposibles sobre tu espalda
intentando no cruzar ninguna de las líneas invisibles con las que uno tus lunares.

Una luz ciega a las estrellas.
Un estruendo nos encoge el pecho.
El silencio, luego.
Un susurro entre risas…

Estas noches de tormenta
todos nuestros besos
ponen voz a la monótona música de la lluvia.

libros, poesía, prosa poética

Una habitación con una vista

El eco de tus pasos recorre la habitación
sobre este suelo de madera que hace crujir el frío.

Pierdo la vista a través de la única ventana
que ilumina torpemente mis cuatro paredes blancas.

La imagen inmóvil de una puerta cerrada
de metal oxidado y pintura descamada
es lo único que contrasta en esa pared de ladrillo viejo.

Intuyo un jardín salvaje al otro lado
o quizá desierto
tierra seca
o asfalto quebradizo.

¿Llegará la primavera
a todo lo que llena el olvido?

libros, poesía, prosa poética

En días como estos

En día como estos desearía que estos abrazos eternos que me das en mis sueños fugaces durasen para siempre.

Y que tus susurros no se pierdan en el viento.

En días como estos desearía que se parase el tiempo justo en ese momento en el que tu piel se funde con la mía.

Y que tu sabor perdure en mis labios.

En días como estos, incluso podría conformarme con recordar tu voz leyendo alguna de estas líneas.

libros, poesía, prosa poética

Un amor de videoclip

Marcharnos y correr, de la mano, para entrar al primer parque que nos encontremos. Hablar de todo, y nada, tirados en el césped e inventar los posibles que aún no hemos imaginado.

Beber en cualquier bar hasta que aprendamos a olvidar.
Jugar al despiste con los besos que buscamos con la mirada.
Cantar canciones que no sabemos solo por escucharte cantar.

Acabar sobre la cama de cualquier hotel.
Dibujar con rotulador sobre tus tatuajes para que solo esa noche sean de los dos.

Vivir un amor de videoclip contigo: intenso, corto y con nuestra propia banda sonora.