[Presentación Digital] Mi tiempo en tu reloj

Dada la situación actual, no pensaba que este momento llegase tan pronto.

Además, mi principal idea era presenta este libro en físico y ofrecer la opción digital como una alternativa a todas esas personas que, por alguna razón, no pudiese acceder al libro en sí.

No obstante, llevado un poco por la emoción y las ganas de comenzar este camino, hoy presento oficialmente mi nuevo libro: Mi tiempo en tu reloj.

Podría decir que el origen de este libro está en una mirada triste que intenta disimular una sonrisa. Y así fue.
Hace unos meses apadriné a un niño gracias a la Fundación Vicente Ferrer (https://fundacionvicenteferrer.org/es/): Pavan.
Su mirada triste en la foto que me enviaron junto a toda la información me hizo querer aportar mucho más a su sociedad. Por eso, me puse en contacto con la fundación para que me hablasen de los proyectos que realizaban en la India con el fin de donar todos los beneficios que obtuviese con la venta de un libro recopilatorio que recogiese gran parte de todos mis relatos y poemas.

No obstante, aunque todo comenzase con este libro, la idea que tengo en mente es destinar todos los beneficios de la venta de todos mis libros a este fin.

En esta misma página, podéis encontrar mucha más información sobre el proyecto, la localidad en la que se realizará y todo lo recaudado para llevarlo acabo: https://ajrp90.com/un-hogar-en-la-india/

Y hoy, por fin hoy, ve la luz este libro:

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Las plataformas donde podrás conseguirlo son Google Play Books y Amazon (actualmente). Aunque iré ampliando para poder llegar al máximo número de personas posible.

Así, dejo por aquí los enlaces de cada una de ellas:

Amazon España

Amazon Internacional

Google Play Books

 

Aprovecho también para agradecerte este tiempo que has pasado leyéndome. Ahora, todo mi tiempo, todo el que encierra mi libro, es tuyo.

Muchas gracias por todo.
Espero que lo disfrutes.

21:23

Con esta melodía casi inaudible
que confunde las distancias
coges mi mano y me arrastras a mirar al pasado
a través de un gran ventanal
que atrapa a una ciudad enfermizamente ordenada.

Y me gusta verlo todo de nuevo a través
de tu imagen semitransparente en el cristal.

Una débil luz
centellea
en el reflejo de tus ojos
para alejarse formando un haz infinito
que colorea el cielo,
desaparece un instante
y vuelve
en ese continuo parpadeo
de quien cuida constantemente el mar.

El tiempo pasa tan rápido
que siento que desdibuja todo cuanto somos
para perdernos en la noche,
entre luces que brillan imitando a las estrellas,
pero me abrazas
fundiendo nuestras siluetas en una.

Aún no he encontrado palabras
que expliquen lo que siento
cuando veo el mundo a través de ti.

Cuaderno en blanco

Si supieses
el sinfín de posibilidades
que me ofrece una página en blanco…

Anoche
vi una luna creciente
a través del remate de una chimenea
y pensé que era humo.

Se escapó
y sonrió al cielo
y pensé que me sonreía.

No pude evitar pensar en ti.

Si supieses
la infinidad de garabatos
que se me pierden
en cualquier página en blanco…

He soñado contigo.
No ayer.
Ni siquiera en el último mes.
Pero he soñado contigo.

Y soñé que me follabas
y me dejabas con un sueño a medias,
con la miel en los labios
y el corazón desbocado.

Al despertar
no pude evitar pensar en ti.

Si supieses
dónde nos puede llevar
cualquier página en blanco…

Y cuento
desde un número cualquiera
que escribo sin ganas
y se confunde con cualquier otro.

¿Qué más da un uno que un siete?

Y así continúo
en este orden improvisado
en el que deshago tus medidas
y te quito la ropa.
¡Y todo,
empezando en un número!

Y, joder,
la de veces que pienso en ti.

¿Qué te inspiran esas palabras
que escribes
y prefieren perderse en el fuego
a vivir para siempre
en una página en blanco?

Yo las dejo marcadas,
tal cual nacen,
casi invisibles.
No las retinto.
Y las siento como ese beso
que me diste hace años
(tal cual nació, casi invisible)
y dejaste marcado en mis labios
y que aparece de nuevo,
sin avisar.
Si supieras lo que puedo hacer
sobre cualquier página
incluso con los ojos cerrados…

Si lo supieras,
serías mi cuaderno en blanco.

En días como estos

En día como estos desearía que estos abrazos eternos que me das en mis sueños fugaces durasen para siempre.

Y que tus susurros no se pierdan en el viento.

En días como estos desearía que se parase el tiempo justo en ese momento en el que tu piel se funde con la mía.

Y que tu sabor perdure en mis labios.

En días como estos, incluso podría conformarme con recordar tu voz leyendo alguna de estas líneas.

Azul

Siempre me he dejado llevar por el pasado.

He sentido cada recuerdo, de nuevo,
y lo he sostenido entre mis manos.

Yo lo veo como una pequeña esfera,
de cristal frío y desgastado
con diferentes brillos y matices
de color azul.

La música que recuerdo
y me viene a la cabeza en cada momento
me tortura y me destruye
me hace gritar tu nombre
en silencio
y me acompaña hasta altas horas de la madrugada.

Esa música que viene de cualquier parte,
de tu voz,
de tus letras, cuando me escribes,
o la misma música que canto
sin saber que podía cantarla.

Toda esa música la escucho azul.

La estrella que estalló sobre nuestras cabezas
y pasó detrás de ti,
fugaz,
hasta perderse de nuevo,
era de un azul indescriptible,
mágico,
pero azul.

Y el negro en tus ojos,
aquella noche
o cuando los miras al espejo;
ese color negro, siempre
me muestra un destello
azul
cuando me miras.

Y tus labios
y esos besos contenidos,
y los besos apasionados
cuando me haces el amor,
y los besos que me das
cuando me abrazas…

Tus besos
me saben azul.
Y es maravilloso.

Huelo el azul de tu pelo
y el azul de tu piel
cuando la recorro con mis dedos.

Es azul cada una de las palabras que te digo
y es azul
cada suspiro que se me escapa
cuando pienso en ti.

Es azul porque te siento cerca,
da igual donde estés.

Hasta tus puntos suspensivos
son de color azul.

Y es azul
un te quiero.

Es azul.

Un amor de videoclip

Marcharnos y correr, de la mano, para entrar al primer parque que nos encontremos. Hablar de todo, y nada, tirados en el césped e inventar los posibles que aún no hemos imaginado.

Beber en cualquier bar hasta que aprendamos a olvidar.
Jugar al despiste con los besos que buscamos con la mirada.
Cantar canciones que no sabemos solo por escucharte cantar.

Acabar sobre la cama de cualquier hotel.

Dibujar con rotulador sobre tus tatuajes para que solo esa noche sean de los dos.

Vivir un amor de videoclip contigo: intenso, corto y con nuestra propia banda sonora.

Me encanta(s)

Me encanta cada una de las palabras
que me haces escribirte,
sabiendo que son tuyas.

Me encanta tu sonrisa traviesa,
las risas que reprimes
y que estallan en tus mejillas cursis.

Me encanta cuando me llamas
loco
por las ideas que montas
en tu cabeza
tras leer cualquier frase inocente.

Me encanta pensar
que tú dibujas mejor que yo,
pero solo un poco.

Me tienes dando vueltas
la cabeza
y eso me encanta.
Tus abrazos.

Me encanta rodearte
y sentirte cerca.

Me buscas con tu mirada
hasta que me fuerzas a que te mire.

Si supieras lo que me cuesta
no besarte cuando haces eso…
creo que lo harías más a menudo.
Y eso me encanta.

Tú.
Sobre todo, tú.
Me encantas.