libros, poesía, poetry, Reflexión

Ojalá pudiera

Ojalá pudiera recordar
tu voz,
el brillo de tus ojos
y el sabor de tus labios 
en un beso cualquiera.

Desearía poder sentir tu piel
sobre la mía
una vez más,
cualquiera de las canciones
que callabas
y se perdían en una melodía suave.

Ojalá pudiera sentir
tu pelo
enredándose entre mis dedos.

Y
aunque me vea,
a veces,
recordando cómo olvidarte,
ojalá no pueda hacerlo. 

libros, poesía, poetry, Reflexión

Como tormenta

Cuando te veo,
cuento los segundos
hasta que escucho tu voz.

Eres como una tormenta a lo lejos
con sutiles destellos
que dibujan montañas etéreas
recortando las nubes.

Eres fuego contenido,
luz 
y estruendo.

Eres la brisa que percibo
y ese olor a tierra mojada
y esa humedad que siento
y esas gotas frías sobre mi cabeza. 

libros, poesía, poetry

El poema más bonito del mundo

Llevaba años
persiguiendo la quimera
de escribir el poema más bonito del mundo
y…
Te encuentro a ti.

Cuando me miras,
cuando sonríes,
en cada abrazo,
sobre cada uno de tus pasos
y en tu voz.

Cuando me desnudas
y te desnudo,
cuando nos rendimos
a las caricias de tu piel
sobre la mía.
Y en cada beso
que me derrite.

Llevaba años
buscándolo más allá de ti
cuando, en realidad,
el poema (mi poema)
más bonito del mundo
eres Tú.

libros, poesía, poetry, prosa poética

Promesas omitidas

Disolvemos las dudas
con una botella de vino tinto,
brindamos
y vemos cómo arde
nuestra ropa
en la hoguera del olvido.

Se me encoge el pecho
en los silencios que separan
cada una de tus palabras.
Y contienes mis suspiros
en cada beso
mientras recorres mi cuerpo
con tus manos.

Y juntos
destruimos
cada una de nuestras promesas omitidas.

libros, poesía, poetry, prosa poética, Reflexión, relato

Si te llamo esta noche

Y si te llamo esta noche, ¿estarás?

No tengo nada más que el silencio que guardan todos estos botellines vacíos, mil palabras que amenazan con escapar y perderse para siempre y el deseo incontrolable de gritar hasta perder el sentido.

Aun así, si te llamo esta noche, ¿estarás?

Consigue una obra inédita

Suscribiéndote recibirás una obra inédita no publicada en el blog.

libros, poesía, prosa poética, Reflexión, relato

Café al pasado

Esta monótona melodía revive el eco de tus risas mientras migabas tus galletas en el café frío.

Nunca supe valorar tanto un café hasta años después de haberte perdido.

Hoy, a pesar de que el olvido amenaza con llevarte para siempre, aún despierta tu recuerdo en el aroma del café solo, en los tintineos de unas tazas que llevaron tu nombre y en el sabor de estas galletas que solíamos compartir cada tarde.

Enmudece la música y tu recuerdo suelta mi mano.

Ya no escucho tu risa. Tampoco puedo recordar tu voz. Y el café se ha quedado frío.

Vuelvo a escuchar la misma melodía de antes. Monótona y triste, no te trae de vuelta.

El café se seca en los bordes de esta taza blanca y se consume sobre sí mismo.

El café de media tarde no es lo mismo si no es contigo.

libros, poesía, poetry, prosa poética, Sin categoría

21:23

Con esta melodía casi inaudible
que confunde las distancias
coges mi mano y me arrastras a mirar al pasado
a través de un gran ventanal
que atrapa a una ciudad enfermizamente ordenada.

Y me gusta verlo todo de nuevo
a través de tu imagen semitransparente
en el cristal.

Una débil luz
centellea
en el reflejo de tus ojos
para alejarse formando un haz infinito
que colorea el cielo,
desaparece un instante y vuelve
en ese continuo parpadeo
de quien cuida constantemente el mar.

El tiempo pasa tan rápido
que siento que desdibuja todo cuanto somos
para perdernos en la noche
entre luces que brillan imitando a las estrellas,
pero me abrazas
fundiendo nuestras siluetas en una.

Aún no he encontrado palabras
que expliquen lo que siento
cuando veo el mundo a través de ti.

libros, poesía, poetry, prosa poética, Reflexión, relato, Sin categoría

Cuántico

Esta noche el cielo se oscurece conforme pasan las horas.

Se evapora su luz plateada
como bruma que se disipa sobre el mar,
las diminutas motas lejanas de luz incandescente
se encogen, asustadas,
y dejan de emitir ese titileo constante que ponía música al firmamento.

Un estruendo lo ilumina todo
y hace vibrar el pasado en mi pecho.
Diluye tu voz en el viento
y me hace creer que me llamas.

Se quiebra el cielo sobre mis ojos
y cae bañando todo cuando pisan mis pies.

El fino polvo sideral lo cubre todo
absorbe los colores
de las cosas
y los torna negros.

Silencio.

Vuelve a iluminarse el cielo.
Un rayo, quizás, haya rasgado la montaña.

Vuelvo a escuchar una voz
pero no es la tuya.
Ahora pienso que tampoco lo ha sido nunca.

Silencio.

libros, poesía, poetry, prosa poética, relato, Sin categoría

Un beso que se nos perdió en París

Hoy me asalta el recuerdo de aquel beso
que nunca te di
sobre aquel puente que cruza el Sena
entre Notre Dame y la Torre Eiffel.

Y me queda la nostalgia contenida
en este sorbo amargo
de un café de media tarde.

Hoy me asalta el recuerdo de aquel beso
que perdimos en París.

 

libros, poesía, poetry, prosa poética, relato, Sin categoría

La voz del mar

No sabría decir cuánto tiempo llevo embarcado en este viaje sin fin que me lleva a visitar ciudades por todo el mundo.

Los días pasan de forma distinta cuando se vive sobre el mar.
Los colores, también parecen transformarse y tomar cierto matiz azulado y gris.

La lluvia es muy distinta, también. Cada gota forma un cráter efímero sobre el agua y emite un sonido tan sutil que parece ensordecer a todo cuanto nos rodea.

El olor a lluvia. Eso es lo único que echo de menos en el mar. Por lo demás, no lo cambiaría por nada.

No sabría decir cuánto tiempo hace que salgo cada noche a cubierta para buscar consuelo en la delicada voz del mar.
Es su voz tan distinta…
Cuando escuchas al mar desde tierra parece que te grita, como si no quisiera que te acercaras. En cambio, cuando estás dentro… Cuando pasas tiempo viviendo sobre el mar, su voz se vuelve más calmada. Más efímera y casi imperceptible.
Susurra e hipnotiza.

La voz del mar.

Y en la noche, el leve brillo de la luna sobre las olas y el destello de las estrellas sobre esta superficie cuasicristalina te atrapa y te invita a saltar.